Según han informado en exclusiva a la revista People fuentes cercanas a Kanye West y al clan Kardashian-Jenner, el rapero ingresó en el hospital de forma voluntaria tras haber sufrido un incidente en el gimnasio. Kanye se encontraba con su entrenador personal, Harley Pasternak, pero no fue este quien llamó a la ambulancia como se había dicho en un primer momento.

Estas mismas fuentes han anunciado que: "Hubo un pequeño altercado en el gimnasio y se consideró que estaba médicamente estable. Sin embargo, decidió buscar ayuda médica a petición de su doctor", comentaban, aunque no se ha esclarecido qué tipo de incidente tuvo Kanye, quien horas antes al suceso había cancelado su gira Saint Pablo Tour.

"Estamos seguros de que va a salir adelante. Está agotado y actualmente está luchando contra la falta de sueño… Pero está bien", aseguraba la misma fuente a la publicación. "La familia y los amigos están muy cerca apoyándole. Kim está siendo increíble, al igual que su equipo y su círculo más íntimo", concluyó el informante.

Y es que este pasado lunes, cuando Kanye tuvo que ser hospitalizado, Kim Kardashian ponía rumbo a Nueva York para acudir a una gala benéfica en homenaje a su padre fallecido, Robert Kardashian. Sin embargo, el incidente de su marido le obligó a cancelar su reaparición pública y posponerla para nadie sabe cuándo.

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