Justin Bieber ya está en libertad. El cantante ha salido de prisión en menos de 24 horas tras pagar una fianza de 2.500 dólares (unos 1.800 euros). Escoltado por funcionarios de prisiones y por su propio personal, el cantante abandonaba la cárcel de Turner Guilford Knight Correctional Center de Miami. Cientos de fans se agolpaban a las puertas para apoyar a su ídolo, que no dudó en subirse a la furgoneta en la que habían venido a recogerle para saludar a sus seguidores.

El cantante, durante su paso por la cárcel

El canadiense había sido detenido la madrugada anterior por conducir bajo los efectos del alcohol y la marihuana mientras participaba en una carrera ilegal en la zona residencial de Miami Beach. Fueron los vecinos los que alertaron a la policía, quien se personó en el lugar de los hechos para detener al cantante y a su amigo, el rapero Khalil Amir Sharieff, mientras se ?picaban con sus deportivos: un Lamborghini amarillo, que conducía Bieber, y un Ferrari rojo.

El principito del pop opuso resistencia e insultó a los policías, pero después reconoció que había consumido alcohol, marihuana y fármacos. Pero tras comparecer ante el juez por videoconferencia, durante la cual sólo habló para confirmar su identidad y asumir las acusaciones de conducir bajo la influencia de sustancias, oponer resistencia sin violencia durante el arresto y exceso de velocidad, el letrado fijó el importe de la fianza en 2.500 dólares por tratarse de acusaciones menores y ser primerizo en las mismas.

Sin embargo, esto no supone que se vaya de ?rositas?, porque estas acusaciones pueden no ser las mismas que lo lleven a un tribunal, pues pueden agravarse o disminuir en función de lo que determinen los fiscales.