Justin Bieber ya ha protagonizado su primera polémica del año, y es que el cantante no ha abandonado esos malos hábitos que tanto demostró durante el 2017. Así, una vez más el artista ha vuelto a defraudar a sus fans.

El hecho sucedió en el concierto que ofreció en Miami en una fiesta organizada por el complejo hotelero Fontaineableau, junto a los artistas Skrillex y Marshmello. Así, el canadiense, aunque estaba mucho más animado que en otras ocasiones, no disimuló ni un momento que estaba cantando en playback dejándose en evidencia delante de todos sus seguidores.

Solo hace falta ver el vídeo de alguna de sus actuaciones de esa noche, como cuando interpretó el tema 'Sorry', para comprobar lo poco que se esmeró Bieber para que no se le notara que cantaba por encima de la música. Uno de los momentos más destacados de esto fue cuando el cantante Skrillex le anima a bailar la mítica 'Macarena' para lo que el Justin abandona el micrófono y la canción sigue sonando con su voz.