Pues sí, parece que a Justin Bieber todo le resbala. Y es que después de la denuncia que le ha puesto un vecino, encontrarle drogas en su casa y su posible ruptura con Selena Gomez por ponerse muy grosero por mensajes mandándole una foto de su pene, el principito del pop ha decidido escaparse a Aspen para disfrutar de una de sus grandes aficiones: el snowboard.

Pero a Justin no le valía con llenar la red de imágenes suyas disfrutando de la nieve o con vídeos marcándose unos truquitos sobre su tabla de snow, como el que podemos ver, Bieber decidió decorar la nieve dibujando las iniciales de su nombre con su propia orina.

Y es que parece que eso de ir orinando por ahí al principito del pop le gusta bastante, porque después de que hace meses orinase en el cubo de la fregona de un restaurante ahora pensó que la nieve estaba demasiado blanca para él. ¿Habrá algún día en el que el principito del pop se olvide de los vandalismos?