La artista Jennifer Lopez posee uno de los cuerpos que más incitan al pecado carnal, pero este gusto de la artista por ir a presión le puede jugar alguna mala pasada. Hasta tal punto que Jlo tuvo que recurrir a la típica’ puntada por si acaso’. Si os fijáis en el vestido lleva unos remiendos a prueba de sustos, de manera que así el vestido resista la inminente presión del voluminoso cuerpo de la cantante.

En un acto junto a su marido, Marc Anthony, pudimos ver cómo las curvas de Jennifer se precipitaban con fuerza sobre el ajustado vestido azul, el cual no pudo resistir marcas las rollizas formas de Lopez. Michelines prominentes, la forma de un tanga que seguro le habrá dejado una marca/tatuaje de por vida, y unos muslos cuyos movimientos no resisten la presión del traje.

Jlo, ¿qué tal si para la próxima te compras un vestidito de tu talla y que te oprima menos? Así a lo mejor no llegas a casa como un pitufo, azul por la falta de aire, y con menos marcas en la piel que el cuerpo de Angelina Jolie.