Aretha Franklin tuvo unos meses muy complicados antes de que falleciera por culpa de un cáncer de páncreas el pasado 16 agosto en Detroit. Con la noticia tan reciente, la familia ha compartido que este suceso ha sido uno de los momentos más tristes de sus vidas. "Hemos perdido a la matriarca, a la roca de nuestra familia", declaran a través de un comunicado.

Una familia encabezada por los cuatro hijos de la cantante y su pareja, Willie Wilkerson, quien no ha tenido muy buena relación con ellos desde el inicio de su historia de amor con Aretha.

Ahora esa brecha que separa a los hijos de la artista del hombre se ha marcado aún más cuando se supo que ella murió sin haber hecho testamento de su herencia de 70 millones de euros. Y parece que los descendientes quieren luchar "con uñas y dientes" para que la fortuna se quede en la familia, según las fuentes de RadarOnLine.com.

El hecho de que no haya testamento ha dejado en una delicada situación a la figura de Wilkerson, esposo de hecho pero nunca de derecho. Y es que según la revista The National Enquierer, el hombre tuvo que cancelar en dos ocasiones su boda con la cantante debido a la presión de sus hijos.