Hace unos días, el integrante de ?One Direction? Harry Styles tuvo una urgencia urinaria antes de dar un concierto, con tal mala suerte que al llegar a la puerta del baño portátil estaba ocupado. ¿Cómo lo solucionó? Haciendo un baile con el que las fans se volvieron locas.

A punto de hacerse pis encima, el pobre cantante no pudo hacer más que deleitar a sus seguidoras con una danza muy estilosa, en su afán de aguantar lo máximo posible para entrar al servicio. ¡No lo hizo nada mal! Todas ovacionaron la coreografía gritando su nombre, lo que aumentó más sus nervios.

A pesar de su intento para que el que estaba dentro se diera prisa aporreando la puerta, el ocupante se lo tomó con calma, por lo que Harry pudo hacer distintas variaciones de pasos, al estilo Michael Jackson, de jota, el meneíto? cualquier cosa con tal de olvidarse de su urgencia.

Cuando por fin el retrete quedó libre, el ídolo de masas empujó casi a Niall Horan que era quien había tardado un siglo, para entrar a saciar su necesidad. ¡Y tanto! El pobre se desahogó y bien a jurar por lo que tardó dentro del servicio. Y es que, a pesar de ser una estrella, él también es humano.