Madonna es sinónimo de éxito y, por supuesto, de polémica. Sus más de dos décadas sobre los escenarios avalan su intachable trayectoria en el mundo de la música, y no cabe duda de que gracias a su ingenio, estilo y a sus inimitables puestas en escena, se ha consagrado como la Diva del Pop que sigue siendo a sus 53 años.

Los continuos escándalos protagonizados por la intérprete de ‘Like a Virgin’ no han cesado desde que se dio a conocer. Desde la simulación de actos sexuales en sus escenarios hasta sus enfrentamientos con la tradición hindú y cristiana, después de aparecer en dos ocasiones representando escenas sagradas para ambas religiones. Dos momentos que le hicieron ganarse algún que otro enemigo por ser considerados como una provocación en toda regla.

Una larga lista de escándalos en los que Madonna ha dado muy mucho la nota y a la que ahora se suma el que protagonizó en Roma tras enseñar su lindo trasero o el de hace tan solo unos días en Estambul, cuando la cantante decidió enseñar uno de sus pechos al más puro estilo Janet Jackson, a quién criticó mucho por entonces pero que ahora le han llevado a tragarse sus propias palabras.

Sin embargo, la Diva parece sentirse 100% orgullosa de todos y cada uno de ellos, ya que hace unas semanas cuando se le preguntó por la cruz gamada que se tatuó para un reportaje fotográfico contestó que “los cantantes viejos necesitan que la gente hable acerca de ellos y es necesario llegar a esos extremos”.

Declaraciones que han dado mucho de que hablar y que lo seguirán haciendo, porque visto lo visto, no parece que a estas alturas Madonna vaya a dejar de dar la nota… ¿O debería hacerlo?