Enrique Iglesias ha vuelto a convertirse en noticia por un incidente en uno de sus conciertos. Si hace un mes el cantante sufría heridas por culpa de un dron, en esta ocasión ha sido su público el que ha tenido que sufrir los efectos de la falta de ritmo y afinación del cantante.

La 'tragedia' musical se produjo al cierre del concierto que el artista ofreció el pasado 13 de agosto en el Festival Starlite de Marbella, momento en el que el cantante eligió interpretar una versión del clásico de Nacha Pop 'La chica de ayer'.

El desastre se hizo patente desde los primeros acordes, cuando Enrique no encontraba el tono apropiado para interpretar la icónica canción. Después de varios intentos de modular su voz, de dejar que el público cantase y de hacer repetidos gestos a sus músicos, quedó más que claro que el cantante no estaba cómodo sobre el escenario durante la interpretación.