El acuerdo prenupcial de Mariah Carey y de su exnovio James Packer podría haber sido el motivo por el que la pareja decidió tomar caminos por separado. Y es que según ha podido conocer en primicia el portal de noticias TMZ, algunas cláusulas eran bastante descabelladas, algo que a la cantante podría no haberle gustado nada.

Una de las cláusulas establecía que Mariah iba a recibir una tarjeta de crédito, aunque en el documento no se especificaba la cantidad exacta que podría gastarse al mes. "James facilitará el uso de un avión privado, de su elección, para uso personal de Mariah o de sus hijos y niñeras, solo cuando James determine que es apropiado hacerlo”, dice otro de los puntos.

Por cada año cumplido de casados, Carey recibiría de Packer una cantidad de seis millones de dólares, llegando hasta un máximo de 30, uno de los puntos que menos le gustó a la intérprete de 'Touch my body', según ha informado el Daily Mail. En el acuerdo también se especifica lo que son regalos y lo que no lo son.

"Exceptuando los regalos por el compromiso, la boda o por cumpleaños y aniversarios, ninguna pieza de joyería o de lujo que cueste más de 250.000 dólares será considerada un obsequio, a menos que esté acompañada de una tarjeta que detalle específicamente por escrito: 'Este es mi regalo para ti'", dice James en el contrato.

Aunque a ella no le gustó este acuerdo prenupcial, fuentes cercanas a la expareja han confirmado que no lo llegaron a firmar y que su relación había acabado antes, pues ellos ya habían acordado que en caso de ruptura ella recibiría una cantidad de 50 millones de dólares. Una cantidad que ya podría estar reclamando.