Lo que hubiera sido un concierto inolvidable de Ed Sheeran se convirtió en todo un infierno para las más de 60.000 personas que se encontraban en el Stihad Stadium en Melbourne. La rotura en el sistema de ventilación del recinto hizo que se llegaran a alcanzar 35 grados. Un ambiente imposible que hizo que muchos de los allí presentes sufrieran desmayos a causa de lipotimia y deshidratación.

Los fans del cantante transmitieron sus quejas a través de sus redes sociales. Además del calor, denunciaban que las botellas de agua tenían un precio de cinco euros, y que desde la dirección del concierto se negó la apertura del techo del estadio.

Una de las asistentes describía "a mi hija de 13 años no le paraba de sangrar la nariz por culpa del calor", otra de las quejas sobre el concierto hacía referencia a la seguridad "las temperaturas eran tan altas que ponían en riesgo a los fans de Ed". Los desmayos tuvieron lugar antes incluso de empezar el concierto y no pararon durante toda la actuación.

 

Actualmente Ed Sheeran se encuentra inmerso en su gira de conciertos. El cantante inglés repite dos noches más en Melbourne para continuar el tour por las ciudades australianas de Sídney y Brisbane.