Según asegura Laura Yeates, de 15 años, sufría laringitis y faringitis desde hacía unos 6 meses, pero el día del concierto y gracias a la magia de uno de los componentes de One Direction, su suerte cambió. Un beso que Harry Styles le tiró durante su concierto en Wembley (Londres) le curó la afonía e hizo que recuperase la voz.

"El día del concierto estaba un poco enfadada porque no iba a poder disfrutar del ambiente como el resto de la gente. Nos situamos muy cerca del escenario y Harry se acercó y nos echó agua. Traté de gritar para que me mirara y cuando lanzó un beso hacia donde yo estaba me salió un grito", dice esta directioner que asegura que ningún psiquiatra ni terapeuta ni doctor había dado con la solución al problema.

La madre de la joven, Carly Yeates, fue testigo de este milagro y asegura que se quedó muy sorprendida y emocionada con lo ocurrido.