Blake Fielder-Civil, el exmarido de la fallecida Amy Winehouse, acaba de dar un gran susto a sus vecinos después de prender fuego a su apartamento. Y es que según cuenta en exclusiva el Daily Mail, Blake estaba drogado y no era consciente de lo que había hecho.

"A Blake no le importaba lo que había hecho. Pensaba que era divertido", ha asegurado uno de los vecinos. De hecho, según narra el medio, el ex de la fallecida cantante no tuvo problema en continuar tomando drogas mientras los residentes de su edificio de 16 pisos intentaban apagar las llamas y evacuar a los vecinos de Gamble Hill Croft. "Dijo 'es solo un poco de humo'. He prendido fuego a las cortinas y luego se echó a reír".

Además, aseguran que Blake "no lamentaba lo que había hecho y no hizo nada para ayudar a las personas a escapar", y que "fue la brigada de bomberos quien realmente localizó a Blake antes de que la policía llegara y lo arrestara". De hecho, afirman que es un hombre conflictivo y que tiene serios problemas con las drogas.