Adele siempre ha sido muy reservada en cuanto a su vida privada, tanto, que la noticia de su divorcio ha tomado a todos por sorpresa.

Ha sido el representante de Adele el encargado de confirmar que su relación con el empresario Simon Konecki había llegado a su fin, y que a partir de ahora la ex pareja compartirá la paternidad de su hijo Angelo por separado.

Lejos de lo esperado, el círculo cercano a la cantante se ha alegrado con la noticia, o al menos así lo ha declarado una buena amiga de la cantante, Katie Hind.

''Cuando oí que se separaba de Simon no pude evitar pensar en aquella noche de 2011 en la que la vi en la cúspide, dominado el mundo, en una actuación en la que demostró la artista que era y lo mucho que brillaba. Me acordé porque justo unos meses después de esa actuación conoció al empresario Simon Konecki y su personalidad extrovertida y brillante cambió de repente''.

Se confirman de esta forma los rumores que empezaron a sonar tras la aparición del empresario en los British Awards sin la compañía de la cantante, aunque la pareja no se había dejado ver junta en público desde antes de las navidades.

Según el diario británico Daily Mail, el matrimonio no firmó un acuerdo de separación de bienes antes de su boda, por lo que Adele podría verse obligada a darle a su exmarido la mitad de su fortuna, la cual se estima en unos 73 millones de libras.