Victoria Beckham ha triunfado en la Semana de la Moda de Nueva York (NYFW), donde ha presentado su última colección para 2017. Para celebrar el éxito, se dirigió a Lucali, un conocido restaurante situado en Brooklyn. A la salida, los paparazzis fotografiaron a la diseñadora un poco borracha, junto a su hijo Brooklyn Beckham.

La editora de Vogue, Anna Wintour, quien es conocida por ser difícil de complacer, acudió al desfile y, además de verlo muy entusiasmada y sonriente, también le mostró el dedo pulgar hacia arriba a la mujer del futbolista, por lo que entendemos que se quedó muy satisfecha.

El Daily Mail ha publicado unas imágenes en las que podemos ver a Victoria más alocada que nunca: con el pelo revuelto, agarrada por su hijo -quien la tuvo que llevar hasta el coche, como si ella misma no pudiera hacerlo sola-, y con una actitud típica del estado de embriaguez.

No obstante, ella salió por la puerta grande, con un smoking negro hecho a medida, unos stilettos de Casadei y un bolso oscuro de piel de cocodrilo… ¡Tan elegante y guapa como siempre!