Varios diseñadores rechazan vestir a Ashley Graham para su reportaje de Vogue. La modelo ha protagonizado la portada más polémica de la edición inglesa de Vogue. Y no porque haya hecho unas polémicas declaraciones, sino porque algunas firmas de ropa se han negado a que la actriz luzca sus diseños.

Aunque Ashley está abriendo muchas puertas a mujeres reales dentro del mundo de la moda y está protagonizando una importante labor de concienciación, son todavía muchos los diseñadores que no están dispuestos a que sus vestidos sea lucidos en cuerpos de tallas más allá de la 36.

Ha sido la editora jefe de British Vogue, Alexandra Shulman, quien ha querido mostrar su desilusión por lo ocurrido con la modelo reconociendo que algunos "rehusaron categóricamente" vestir a la modelo para esta sesión de fotos.