Selena Gomez no quiso perderse el estreno de su nueva película 'The dead don't die'. Sobre la alfombra roja el negro fue el color imperante y así también pudimos ver a Vanessa Hudgens, con un estilismo en el mismo color que recordaba mucho a Morticia Admas, o a la siempre original Chloë Sevigny, que optó por un vestido mini con cola con escote bardot.

Pero lo cierto es que el vestido firmado por Céline de Selena habría sido todo un acierto si su escote no hubiera acaparado toda la atención. Su modelito era fresco y original, con originales mangas de plumas, complemento que está triunfando esta temporada.

El ajustadísimo escote quedaba demasiado apretado, lo que no le favorecía en absoluto. Eso sí, el maquillaje con ahumado en los ojos y su moño desenfadado le daban el toque ideal a un look que hubiera podido ser 'the best' sin tanta exuberancia.