Penélope Cruz acudió a los premios British Fashion Awards 2018 con un estilismo de los más perfecto.

Como embajadora de Chanel, la actriz apostó por un diseño de la firma francesa: un vestido brillante largo con detalles de pailletes en tonos azulados y con dos bolsillos en la parte delantera. Lo acompañó de una sandalias de color plata y unos pendientes diseñados por ellas misma de Swarovski.

Un estilismo de lo más favorecedor, pero fue su peinado lo que se llevo todo el protagonismo. Penélope lució un moño alto tirante, que intuimos que era un relleno debido a su gran volumen. Un recogido que ha dejado a todo el mundo sorprendido.