Después de haber sido una de las chicas Disney más rebeldes, parece que Lindsay Lohan quiere empezar de cero. La actriz hace tiempo que borró de sus perfiles de las redes sociales las fotos de su época más alocada donde aparecía con poca ropa, y publicó un sospechoso mensaje en su cuenta de Facebook que parecía indicar que se convertía al Islam. "Alaikum Salam", escribió la intérprete, cuya traducción sería "paz para ustedes". A esto se sumó que fue vista paseando con un Corán en la mano.

Pero las verdaderas alarmas sobre su conversión al Islam han saltado ahora, cuando la artista ha hecho públicas a través de sus redes sociales algunas de las imágenes de su nueva colección de moda. Y es que después de numerosos intentos en la industria textil, ha vuelto a probar suerte. En 2008 lanzó una línea de leggins que no tuvo éxito, en 2010 colaboró con la firma Emanuel Ungaro y fue uno de los mayores fracasos, y vuelve a darse una nueva oportunidad en 2017 con una colección inspirada en Oriente Medio.

Parece que esta colección, que ha sacado a la luz con una imagen donde aparece ella posando con un hijab, es el inicio de una nueva etapa en su vida, después de haber superado sus problemas con el alcohol, las drogas y la alimentación por los que se convirtió en la protagonista de numerosos escándalos. Es evidente que Lohan fue víctima de la fama a una edad muy temprana que acabó desbordándola, pero ahora se está dando una segunda oportunidad.