Aunque parezca mentira, Irina Shayk ha sido humillada alguna vez por su cuerpo. La modelo rusa ha llegado a ser portada de las revistas más importantes a nivel internacional y es una de las mujeres más deseadas del mundo. Pero como ella misma ha contado en Ok! de pequeña sufría las burlas de sus compañeros.

Cuando Irina estaba en el colegio sus compañeros la humillaban por su aspecto físico: "Me decían '¡mira, Stick (palo) está caminando con sus tacones!' Sí, eso era muy triste". Además de por su altura, sus compañeros se burlaban del color de su piel y de sus labios, dos de sus rasgos más bellos y característicos de la modelo: "Cuando era joven, los chicos se burlaban de mí. Era alta y tenía la piel más oscura y los labios más grandes".

Como siempre ha contado la modelo, su color de piel es herencia de su padre que era Tártaro mientras que sus ojos claros los heredó de su madre de origen ruso.