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La modelo perdió importantes oportunidades laborales por no ceder ante el acoso

La modelo Cristina Piaget habla sobre los abusos en el mundo de la moda

Cristina Piaget narra algunas de las experiencias más desagradables que vivió a lo largo de su carrera como modelo en una entrevista en exclusiva para LOC.

Cristina Piaget

Gtres Cristina Piaget

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Recientemente ha salido a la luz el caso del famosos fotógrafo neoyorquino Terry Richardson, quien ha sido denunciado por muchas modelos acusado de abuso sexual. Y no es un caso aislado. Parece que es algo típico en la industria y que las modelos no lo denuncian por miedo a perder su trabajo. Pero siempre hay una excepción y en este caso es la modelo Cristina Piaget quien se ha atrevido a narrar algunas de sus experiencias más desagradables en una entrevista en exclusiva a LOC.

La top que despegó en los años 80 cuenta una de sus primeras experiencias de este tipo que sufrió en Nueva York con tan sólo 20 años. ''Hice el catálogo de Bloomingdale's con una modelo que se hizo luego súper famosa y se casó con Rod Stewart, Rachel Hunter, aunque entonces no era muy conocida. El fotógrafo era un francés llamado Marc Hispard y tuvo fijación conmigo el primer día'', cuenta la modelo. ''A la mañana siguiente, me llamaron de la agencia Ford, que me representaba entonces, y me dijeron que Hispard me había propuesto para una portada de Vogue América y para una campaña internacional de Coca-Cola…". Según Piaget, cuando acabaron de cenar Hispard le dijo "Esta noche voy a dejar mi puerta abierta", algo que le extrañó mucho. La madrileña decidió no entrar en esa habitación y a la mañana siguiente sus opciones para Vogue y Coca-Cola habían desaparecido. "Lo curioso es que Rachel Hunter sí hizo una portada de Vogue América... ¿Por qué Marc Hispard me iba a ayudar, si yo no era nada suyo? Él querría algo a cambio". Piaget asegura que el juego no es violento pero tampoco es del todo opcional si no quieres cerrarte puertas.

Pero no es la única experiencia desagradable por la que tuvo que pasar la modelo. "En otra ocasión, un fotógrafo sudafricano se obsesionó conmigo en una sesión en el desierto para (la revista) Mademoiselle. Como no le hacía caso, el ambiente era muy tenso, horrible. Uno de sus ayudantes me preguntó directamente si no me gustaba el fotógrafo y si no me iba a enrollar con él, que me podría ayudar mucho en mi carrera. Es verdad que era muy importante".

Ninguna de estas experiencias es comparable a la que sufrió en París, donde viajó para unos desfiles que se realizaron en el Louvre. Piaget cuenta que lo normal en esos casos es que cuando llagabas te ibas a un apartamento reservado para ti y te dejaban la llave escondida en algún sitio. Pero en esa ocasión no hubo apartamento y se tuvo que pagar ella misma un hotel. Cuando se lo comentó a una compañera durante el desfile, ella le ofreció a alojarse con ella en la mansión de un millonario. Algo que la modelo aceptó. "Por la noche, organizaron una fiesta en la casa y me metieron algo en la copa. Fui al baño, vi que tenía las pupilas dilatadas y corrí a mi habitación. A la mañana siguiente, me fui de allí. La suerte es que yo tenía tarjeta de crédito y pude pagarme un vuelo para volverme a Madrid con mi madre. Pero, ¿y si hubiese sido una niña de un pueblo de Siberia de las que contrataban?".

Afortunadamente, Piaget supo mantenerse firme ante los continuos intentos de acoso que parecen inherente a esta profesión y que en ningún caso de deben permitir. Esperemos que su ejemplo inspire a más mujeres para que denuncien ante el acoso sexual.

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