Miranda Kerr se casó el pasado mes de mayo con Evan Spiegel, el fundador de Snapchat. Pero hasta ahora no habíamos podido ver el secreto mejor guardado por toda novia: el vestido.

Después de dos meses, Vogue USA es la revista encargada de traernos la exclusiva. El diseño, elaborado por Maria Grazia Chiuri para Dior Haute Couture, está inspirado en la boda de Grace Kelly y el príncipe Rainiero de Mónaco.

El equipo de la diseñadora comenzó a realizar el sueño de Miranda en otoño el año pasado, y así lo cuenta ella misma en el vídeo que publica Vogue: “Se trata de un vestido que cubre bastante y da con ello una sensación de pureza y misterio”. Y añade: “Solía ser más salvaje, más libre, más bohemia. Pero en este punto de mi vida, mi estilo se ha retraído. Mis mayores fuentes de inspiración siempre han sido Grace Kelly, Audrey Hepburn y mi abuela, que a los 80 años sigue teniendo una elegancia innata”.

En su residencia de Los Ángeles, rodeada tan sólo por 45 familiares y amigos íntimos, la top se casó como una auténtica princesa. Una falda de satén en color mantequilla batida con lirios bordados, una cola kilométrica y un velo con diadema a modo de corona, fueron los puntos clave de su look.