Han pasado tres años desde que Miranda Kerr y Orlando Bloom decidieran tomar caminos por separado, pero la modelo ha confesado en la revista ELLE Canadá, donde protagoniza la portada del mes de diciembre, que sufrió depresión tras su divorcio de Bloom.

"Cuando Orlando y yo nos separamos caí en una depresión realmente grave. Nunca entendí la profundidad de ese sentimiento o la realidad de aquello porque era realmente una persona muy feliz", ha confesado Kerr en la revista. Y es que la modelo australiana recuerda que su madre solía contarle que de pequeña siempre estaba riendo, "hasta en sueños", recalcaba.

Pero todo cambió cuando se separó del actor de 'Piratas del Caribe', una tristeza inmensa le invadió y fue entonces cuando se dio cuenta de que tenía que cambiar su actitud: "Cuando me acuesto o me despierto doy las gracias por todo lo bueno que tengo: salud, un techo sobre mi cabeza y por la familia que tengo", dice Miranda.

Ahora ambos han rehecho sus vidas, él con la cantante Katy Perry, y ella con el fundador de Snapchat, Evan Spiegel, con quien se ha comprometido recientemente. Sin embargo, la expareja mantiene una buena relación y un vínculo en común: su hijo Flynn, con quien están volcados desde que nació.