Karlie Kloss ha confesado durante el Festival de Cannes Lions como en un mismo día no consiguió ser seleccionado para dos trabajos. Las razones son muy contradictorias, mientras que en uno la juzgaban por estar demasiado delgada, en el otro por verse demasiado gorda.

La modelo, con 57kg y 1,87 de altura, ha querido dejar claro que a ella no le afectan este tipo de comentarios: "No quiero gustarle a nadie más que a mí misma", decía la top model.

Karlie ha querido reivindicar lo peligroso que son este tipo de exigencias por parte de las agencias que sin saberlo, en muchas ocasiones, están provocando que una mujer deje de estar cómoda con su cuerpo. Por no hablar de las jóvenes aspirantes a modelo que solo buscan un hueco en la industria y están dispuestas a adaptarse a los requisitos de cada marca, aunque eso conlleve someter a sus cuerpos a cambios que pueden afectar a su salud.