El desfile del diseñador Philipp Plein se ha convertido en uno de los más comentados de la Semana de la Moda de Nueva York. Además de ser el desfile en el que hemos visto por primera vez desfilar al preso más guapo del mundo, Jeremy Meeks, en esta sesión hubo otra gran protagonista entre los invitados al front row: la hija de Donald Trump, Tiffany Trump.

Una asistencia que causó bastante polémica e indignación entre el resto de los asistentes, y es que como publicó la editora del portal fashionista.com, Alyssa Vingan Klein, había asientos vacíos en el front row de Plein porque nadie quería sentarse al lado de la hija del actual presidente de los Estados Unidos.

Una elección por parte de los invitados al desfile que no sentó nada bien al propio diseñador, quien después de lo sucedido declaraba a TMZ que Tiffany "no se merecía ser humillada".