Penélope Cruz no quiso perderse la fiesta Vanity Fair 2018. La actriz fue, una vez más, fiel a Chanel, pero en esta ocasión no estuvo muy acertada con su elección.

Se trataba de un vestido de inspiración ‘tie dye’ en tonos azules que fue el gran patinazo de la noche. Y es que el look no favorecía nada a Pe, que nos tiene acostumbrados a unos deslumbrantes estilismos sobre las alfombras rojas.