Ricky Martin fue el gran protagonista de la gala de Unicef celebrada en Portocevo, una isla de Cerdeña. Pero en esta ocasión el puertorriqueño no sorprendió por el estilo impoluto y elegante al que nos tiene acostumbrados, sino por todo lo contrario.

Ricky optó para la ocasión por un traje azul celeste totalmente arrugado. Parecía como si lo acabara de desempaquetar y no hubiera tenido tiempo de plancharlo, y en las fotos queda constancia de ello.

¿Estará imponiendo Ricky una nueva moda? Está claro que al puertorriqueño todo le sienta bien, pero en esta ocasión no estuvo nada acertado con un look que le hacía parecer desaliñado. Aun así, él mismo lo ha compartido por sus redes sociales donde ha recibido todo tipo de críticas.