Muchas veces vamos de compras y nos dejamos convencer por aquellas prendas que nos salen baratísimas pero que a la larga acaba siendo una mala decisión porque como muchas habéis escuchado en múltiples ocasiones "lo barato sale caro" y puede que ahorres en dinero en el momento, pero a la larga la prenda acaba saliendo de mala calidad. Es cierto que esta norma no se puede aplicar a todos los productos, existen prendas low cost que acaban siendo una buena compra y con las que no tiene que ver la relación calidad- precio. Por ello, os traemos algunos trucos para detectar si la prenda que estás pensando comprar es la adecuada.

Comprobar si la tela es de calidad, para ello puedes arrugar los tejidos y observar si queda rugosa o si queda intacta. En el caso de los pantalones puedes estirar la cintura para ver si son elásticos. También debes fijarte en las fibras, como bien sabéis las artificiales tienden a durar menos y necesitan muchos cuidados especiales. Por ello es mejor las fibras como el algodón, el lino o la seda.

Otro de los tips que debes seguir es ver que las costuras de la prenda sean fuertes y resistentes. No debes olvidarte de revistar que no tengan puntadas perdidas, sueltas, líneas torcidas u otras imperfecciones. Si tiene alguna de estas señales ¡no la compres!

Todo lo que compone la prenda debe ser de calidad, pero echa un ojo a los ojales en busca de hilos sueltos, costuras descuidadas u otros defectos. Los ojales y botones deben cumplir todas las expectativas.

Además de ojales y botones, las cremalleras son otra de las piezas que suele estropearse antes, son de vital importancia para detectar ropa de buena calidad. Debes observar de qué material están hechas, evitar aquellas que sean de plástico para evitar que un mal cierre haga que la prenda quede inservible en poco tiempo.

En caso de que la prenda que vayas a comprar sea de cuero, para comprobar que es de calidad nada mejor que el tacto y el olfato. El cuero auténtico será más suave y no es nada elástico. Respecto al olor, los componentes sintéticos desprenderán un olor fácil de identificar.

¡Qué no te engañen! | Marie Claire