La piel se regenera cada 28 días y ayudarla a eliminar esas células muertas, va a permitir que la piel respire mejor y pueda absorber la humedad, los nutrientes y principios activos de los tratamientos de belleza.

No olvides que debes de exfoliar tu cuerpo y rostro una vez a la semana. Si tienes la piel muy sensible, es mejor que lo hagas cada 10 días para no irritarla.

A la hora de elegir tu scrub debes de tener uno para el cuerpo y otro para el rostro. La diferencia entre ellos es que los de rostro tienen los gránulos más finos para no irritar la piel y los de cuerpo suelen ser de grano más grueso. Se recomienda no exfoliar las zonas más delicadas del cuerpo como son los senos y el escote. Para el rostro también puedes apostar por un peeling enzimático que elimina las células muertas, pero llegando a niveles más profundos de la piel.

Aprovecha el momento de la ducha para poder exfoliar todo tu cuerpo y rostro. Hazlo con la piel húmeda y aprovecha el vapor del agua para favorecer que se abran los poros y sea más eficaz la exfoliación. Hazlo con masajes circulares ascendentes para favorecer también la circulación y, si quieres, puedes ayudarte de guantes, cepillos… Acaba siempre retirando muy bien el producto con abundante agua e hidrata todo tu cuerpo y rostro. ¡Verás cómo tu piel te lo agradece!

Y vosotras, ¿exfoliáis vuestro cuerpo?