La modelo Irina Shayk se subía a finales del mes pasado a la pasarela de Victoria's Secret, uno de los desfiles más famosos del mundo de la moda, y confirmaba las sospechas sobre su embarazo. Y es que, tras poner fin a su noviazgo con Cristiano Ronaldo, comenzó un romance con Bradley Cooper, con quien podría estar esperando su primer hijo. La modelo tiene a la prensa pendiente de una confirmación oficial, pero se está haciendo de rogar, y es que siempre se ha mostrado muy reservada con su vida privada.

Pero no es el único rumor que gira en torno a Irina. Además de las sospechas de embarazo, se cree que podría haberse comprometido recientemente. La modelo se desplazó a un spa en Los Ángeles y lucía un clásico anillo, como muestran las imágenes que ha publicado HarpersBazaar, que podría ser perfectamente un regalo de pedida de Cooper. La pieza, de estilo muy tradicional, consta de una esmeralda rodeada de diamantes y montada en oro amarillo. Podríamos estar a punto de escuchar campanas de boda, aunque la pareja aún no ha confirmado nada.

Pero además, todos los ojos están puestos en ella desde que se han hecho públicas las imágenes de un book de sus inicios en el mundo del modelaje. Y es que la modelo siempre ha defendido la belleza natural y se ha posicionado en contra de la cirugía estética, llegando a declarar en 2012: "Estoy totalmente en contra de la cirugía plástica". Pero se sospecha que la realidad es distinta.

Aunque ella considera que basta con el ejercicio para conseguir cambiar el cuerpo, es muy diferente el aspecto físico que presentaba anteriormente, con más curvas, que el actual. Aunque la expresión y los labios son los mismos, sus ojos parecían estar más hundidos y sus rasgos son aparentemente menos sofisticados que los que estamos acostumbrados a ver ahora.

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