Yolanda Hadid, la madre de las modelos Bella y Gigi Hadid, sufre una grave enfermedad infecciosa. En 2012, le diagnosticaron a sus 53 años una dolencia que empeoraría gravemente su salud.

Los antibióticos parecían no hacerle efecto y el agotamiento y el insomnio se apoderaron de ella. La enfermedad le obligaba a estar 22 horas al día en la cama. Además, la ansiedad se convertía en su día a día. “Soy una luchadora, pero tuve que rendirme”, confesaba en una revista americana.

En su libro, la diseñadora confesaba que en una ocasión se metió en el mar para no volver jamás. "Dios, por favor, llévame lejos en una ola. No puedo vivir un día más como este. Por favor, lleva mi cuerpo lejos. Solo quiero desaparecer", escribía.

Pero sus hijos son para ella su mejor cura. "A pesar de lo difícil que han sido estos cinco años, estoy muy agradecida de que este viaje me haya llevado a vivir en la luz. Lo he tenido todo y lo he perdido todo, solo para darme cuenta que menos es más, el dinero no puede comprar la salud o la felicidad".