Yasmine Bleeth, la morena de 'Los Vigilantes de la Playa', ha tenido una vida muy complicada pese a haber conocido el éxito muy temprano. O quizás fue ese uno de sus problemas, lo que le llevó a convertirse en adicta a la cocaína y a dejar la televisión. Pese a que compartía escenas con mujeres despampanantes como Carmen Electra y Pamela Anderson, fue Bleeth la que hizo perder la cabeza a los seguidores de 'Baywatch' con sus ojos azules y sus curvas alucinantes.

Pese a que ya había realizado algunos trabajos televisivos, fue con esta serie con la que saltó a la fama, además de convertirse en una de las mujeres más bellas del mundo por aquel entonces, según publicó la revista People. Sin embargo, la cantidad de seguidores y fans que tenía, las cámaras que le perseguían, la de titulares que acaparaba, y los horarios tan desajustados de su trabajo, hicieron que Yasmine se desbordara y acudiera a las drogas.

"La había probado una o dos veces en mi adolescencia y mis 20. Me gustaba, pero no pensaba que fuera algo que pegara conmigo", dijo la actriz en un ensayo para la revista Glamour. En el mismo texto continuó diciendo: "Tras algunos problemas hice mi primera llamada para recibir cocaína en mi casa. Era como pedir comida china. Llamabas y lo entregaban en tu puerta. Dejé de ver a mis amigos, de contestar el teléfono. Había visto en la coca una forma de escapar de mis problemas. No había dolor".

Por aquel entonces, sus familiares y amigos, así como sus compañeros de reparto en 'Baywatch' y los productores, le pidieron a Bleeth que cambiara sus hábitos, que dejara la serie y se centrara en superar estos problemas. Sin embargo, tuvo la mala suerte de juntarse con Paul Cerrito, otro adicto y el hombre con quien protagonizó un gravísimo accidente de tráfico. Cuando esto ocurrió se trasladó junto a la familia de Cerrito y ambos estuvieron en un centro de desintoxicación. Esto provocó que Yasmine sufriera un cambio físico alucinante: más envejecida y con el rostro diferente.