Antiguamente para contactar con una celebrity, el interesado debía hablar antes con su representante. Ahora, con el advenimiento de la tecnología se pueden mantener conversaciones con los famosos, sin ningún intermediario.

Entonces era impensable obtener una foto de Eva Longoria haciéndose el tinte mientras cocina o de Lily Allen tapándose la cara con un periódico en el que ella ocupa la portada. Internet ha supuesto el pistoletazo de salida para la creatividad inmediata y los famosos se han dado cuenta.