Mirar el móvil se está convirtiendo en un acto involuntario, y no hacerlo, en ocasiones, nos genera incluso ansiedad. La necesidad de mirar continuamente las redes sociales se está convirtiendo en un problema grave, pero que podría tener cura. La propuesta Tecnodetox es una técnica orientada para poner fin a la dependencia de las redes sociales.

Hace unas semanas la modelo Kendall Jenner cerraba de forma temporal su cuenta de Instagram porque no podía controlar la adicción. Al parecer, decidió alejarse unos días de las redes sociales porque estaban empezando a suponerle un problema. Según confesó en el programa de Ellen Degeneres, lo primero y lo último que hacía en su día a día era mirar las redes sociales y por eso quiso tomarse un tiempo para desintoxicarse. "Sentí que me había vuelto demasiado dependiente y no dormía" declaró en la entrevista televisiva.

No es la primera famosa que lo hacía, Justin Bieber, tras su ruptura con Selena Gomez también se alejó de Instagram y ha declarado recientemente que no piensa volver. Las críticas que recibía el cantante de sus seguidores acabaron afectándole demasiado.

Y es que, aunque no seamos plenamente conscientes, el uso excesivo de los aparatos tecnológicos genera graves problemas de salud, como por ejemplo: ansiedad, falta de atención o alteraciones del sueño, y afectan directamente a nuestro estado de ánimo. Las propuestas para poner fin a la adicción están basadas en reconocer la adicción y aprender a gestionarla cambiando los hábitos adictivos.

En el centro terapéutico de Villa Padierna Thermas de Carratraca han presentado un programa llamado 'Stop RRSS' que consiste en estar tres días tomando conciencia del problema. Empiezan por tener en cuenta lo que supone el tiempo que invertimos en las redes sociales: tres horas diarias de Smartphone suponen un mes al año dedicado por completo, por ejemplo. Seguido de la fase de desintoxicación donde se depositan todos los dispositivos en una caja fuerte y solo se puede mirar el correo electrónico una vez al día. Una tercera fase donde se valora el tiempo realmente productivo en las redes sociales. Y una cuarta donde se pretende poner fin a los malos hábitos favoreciendo las relaciones personales por encima de las virtuales.

Lo que se pretende es que la persona adicta entienda que puede vivir sin depender de la tecnología.