Meses antes de que Angelina Jolie solicitase formalmente el divorcio a Brad Pitt, la pareja de actores intentó salvar su matrimonio de una forma muy especial.

Tanto Angelina como Pitt se trasladaron hasta Camboya en febrero del año pasado para visitar a un monje tailandés en su vivienda de Siem Reap. El monje Kanpai decoró los cuerpos de la expareja con unos tatuajes muy significativos, unos símbolos que según los expertos representan la unión entre ambos.

Unos tatuajes que realizados por un antiquísimo método tailandés en el que se utilizan barras de acero y agujas quirúrgicas y que hasta ahora han permanecido ocultos. A pesar de su simbolismo y significado, parece que esta protección que pudiera tener sobre el matrimonio de ambos ha durado poco.