Portada de la revista Grazia de 21 de junio al 3 de julio

A veces las estrellas están obligadas a vivir con una sonrisa permanente dibujada en la cara, después de pasarse la vida entera frente a photocalls. Durante años lo que vendía era una imagen amable y desenfadada, mientras que se criticaba duramente a aquellas que poseían un semblante mucho más serio calificándolas como bordes o mal educadas. La revista ‘Grazia’ ha publicado en su último número un reportaje que desvela cómo de naturales son las ‘celebs’ y qué es lo que vende más... ¿Una sonrisa o una cara de ajo?

Esta percepción ha cambiado en los últimos tiempos y ahora venden por igual las caras más sonrientes o las que tienen por naturaleza cara de ajo. El claro ejemplo es el de Julia Roberts propietaria de la sonrisa más famosa de todos los tiempos frente a Victoria Beckham que durante años no ha mostrado ni una leve mueca en su cara hasta hace muy poco. Y es que en algún momento tendría que bajar la guardia y dedicarnos su mejor sonrisa.

Quienes también son muy asiduas a mostrar su dentadura perfectamente alineada y cautivarnos con una sonrisa de película son las modelos Miranda Kerr o Alessandra Ambrosio acostumbradas a posar ante la cámara con una sonrisa radiante. Pero quien se está alzando como la reina de la sonrisa es Kate Middleton haciéndole sombra a la mismísima Máxima de Holanda.

En el otro lado de la moneda están las ‘celebs’ con cara de vinagre constante, aquellas a las que sonreír cosa de otro mundo. La gemela Mary-Kate Olsen ha borrado perpetuamente la sonrisa de la cara... ¿Será porque no paró de hacerlo durante su mñas tierna infancia? La cara de ajo es muy habitual en la vampiro más universal Kristen Stewart, quién se tomo su papel muy a pecho y hace tiempo que no sabe lo que es reirse a carcajadas.

En definitiva da igual si la sonrisa es algo permanente en tu cara o si es más habitual verte con cara de pocos amigos, lo importante es que seas natural y fiel a ti mismo y no intentar vender algo que en realidad no eres.