Los desternillantes momentos que dejan cada año los Globos de Oro son ya bien conocidos por todos, y mucho más si presenta la gala el polifacético Ricky Gervais. Un año más, el humorista no dudó en sacar a relucir su ácido humor y tuvo puñaladas para más de uno.

Uno de los que peor parados salió fue Mel Gibson. El actor ya fue víctima del presentador en 2010 al hacer alusión a sus problemas con el alcohol: "Bebo tanto como cualquier hombre que esté a mi lado, a menos que ese hombre sea Mel Gibson", bromeó Gervais entonces.

Este año, cuando Mel subió para presentar un premio, el conductor de la gala soltó alguna broma algo más suave acerca del alcoholismo del intérprete a la vez que sostenía una cerveza en la mano. Más tarde, tras haberse retirado, Gervais regresó para quitarle la cerveza a Gibson. Ante los comentarios del presentador, Mel también respondió con pullitas, aunque Gervais tuvo, como no, la última palabra.