Irina Shayk y Bradley Cooper han hecho todo lo posible por mantenerse alejados de los flashes durante el embarazo. Algunos apuntaron que podrían haber puesto punto y final a su relación por el cese de apariciones públicas, pero solo fueron rumores. La pareja continúa muy unida y ahora están disfrutando de uno de los momentos más tiernos de su relación después de haber dado la bienvenida a su primera hija.

Hace unos días la modelo y el actor se convertían en padres de la pequeña a la que, según ha publicado la revista People, han llamado Lea de Seine Shayk Cooper, una noticia de lo más esperada que revolucionó el mundo del cine y del modelaje. Pero la pareja continúa con la discreción que les ha caracterizado a lo largo de su relación y durante el embarazo, y todavía no han presentado públicamente a la pequeña.

Pero aunque tengamos que seguir esperando para verle la carita a una de las niñas más deseadas del mundo de Hollywood, ya hemos podido ver a la modelo retomando su vida cotidiana. El pasado 10 de abril, Irina ha sido fotografiada en Venice Beach, donde se dio un dulce capricho y se compró una golosina. La maniquí y estrella de la casa de lencería 'Victoria's Secret', lucía espectacular con un jersey negro y unos pantalones del mismo color, acompañados de un bolso y unas gafas oscuras, pero además lucía un complemento de lo más especial.

En las primeras imágenes de Irina Shayk después de convertirse en madre de una niña fruto de su amor con Bradley Cooper que han sido publicadas por E!News , se podía ver el ya conocido anillo con una esmeralda verde, que se rumorea que podría ser un regalo de su chico para sellar su compromiso. Lo que está claro es que esta relación, que comenzó el pasado 2015, avanza a pasos agigantados y que ya han formado una bonita familia.