Una de las bodas más exclusivas de Estados Unidos se queda sin la presencia del mismísimo Presidente, Barack Obama. Ha sido él mismo el que quiso dar la noticia y decidió hacerlo en el programa de televisión de Bárbara Walters, una veterana periodista:  "No iré y debo decir que será suficientemente difícil tener a un presidente en la boda como para querer tener a dos presidentes", confesó.

El Presidente de EEUU intentó argumentar la 'no invitación' de la familia Clinton: "no fui invitado porque creo que Hillary y Bill quieren, razonablemente, que esto sea para Chelsea y para quien pronto se convertirá en su marido".

La boda de la hija del ex presidente Bill Clinton y la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, es el acontecimiento social del año y también, en estos días, el secreto mejor guardado de EE.UU. El enlace tendrá lugar este fin de semana en una mansión al norte de Nueva York.

Chelsea Clinton, de 30 años, y su futuro esposo, Marc Mezvinsky, de 32, se conocieron en Washington cuando los dos eran adolescentes y estudiaron juntos en la Universidad de Stanford, aunque no empezaron a salir hasta el año 2005. El joven, que trabaja en Nueva York, es, como su prometida, hijo de dos políticos, Marjorie Margolies-Mezvinsky y Edward M. Mezvinsky, ambos ex legisladores.

Apenas han trascendido detalles de la exclusiva lista de invitados ni de cómo será la ceremonia en sí, pero lo que sí está claro es que Obama no estará en es lita de personalidades.