Aunque a Anna Faris parece que su anterior separación de Ben Indra, con quien se casó en 2004, le vino de maravilla (profesionalmente hablando), con papeles en 'Brokeback Mountain' y 'Just Friends', al que fuese su marido entonces, este matrimonio le hizo mucho daño a su carrera: "Eso de algún modo destruyó mi matrimonio", confesaba la actriz a Marie Clarie cuatro años después de divorciarse de Ben.

Una historia que parece repetirse años después pero de forma inversa… Esta semana Anna Faris y Chris Pratt anunciaban su separación tras ocho años de matrimonio y un hijo en común. Un divorcio que parece tener un claro culpable: la fama.

Cuando Anna conoció a Pratt este apenas era conocido: "Tenía momentos en que yo solo era el tipo que le sostenía el bolso en eventos y la gente no se daba cuenta de mi presencia. Y veía a los actores coqueteando abiertamente con mi esposa en frente de mí sin siquiera mirarme".

Pero todo esto cambió cuando el actor se convirtió en un actor de renombre internacional gracias a su papel en 'Guardianes de la Galaxia': "Ahora que Chris es una gran estrella de cine va a ser diferente. Es muy raro y diferente. Nos vemos y pensamos, 'Oh, Dios mío'. Porque se siente muy surreal a veces", confesaba la intérprete a Us Weekly.

"Lidiamos con la idea de ser una pareja pública. Por primera vez, quizás hace un año o 10 meses, empezamos a ser más públicos. Había algunos rumores de tabloides sobre problemas en nuestra relación. Recuerdo sentirme muy herida, me molestó, porque no quería pensar que podía ser alguien a quien la mierda de los tabloides la afectara", declaraba Faris en una entrevista hace apenas un año.

¿Habrá sido la creciente fama de Chris Pratt el motivo principal de esta sorprendente separación?