Michelle Obama ha acudido espléndida, con un vestido de Atelier Versace en color oro rosado, hecho a medida, con tejidos de la mejor calidad y de alta costura, a la última cena oficial en la que acudía como Primera Dama de los Estados Unidos. Y es que, aunque no es la primera vez que hablamos de alguna de sus elegantes apariciones, esta vez nos ha dejado completamente boquiabiertos.

Se trataba de un vestido largo hasta los pies, de cuello asimétrico, drapeado en la línea de la cintura y con una compleja malla de color oro rosado que caía hasta el suelo. Un vestido que no solo ha dejado sin palabras a las redes sociales, medios de comunicación y a las cámaras que estaban allí presentes, sino incluso al propio Presidente de EEUU, Barack Obama.

Esta era la última cena oficial a la que ambos acudían como miembros de la Casa Blanca, pues quedan pocos días para que tengan lugar las próximas elecciones en los Estados Unidos, elecciones que se debatirán entre Hilary Clinton y Donald Trump.

La todavía Primera Dama del país eligió este Versace, una firma de lujo italiana, para hacer honor al país invitado en este acto público. El Primer Ministro de Italia, Matteo Renzy, y su esposa Agnese Landini eran los invitados especiales en esta velada.