Aspen era el retiro espiritual y estival que durante muchos años han compartido Melanie Griffith y Antonio Banderas antes de separarse. Y es que allí poseen una preciosa casa en medio del campo donde se trasladaban a pasar parte de sus vacaciones.

Ahora, la actriz ha hecho lo mismo pero acompañada de su hija Stella del Carmen, y es que la joven es el gran apoyo de su madre. Además, han aprovechado estos días juntas para contarse sus cosas sobre todo desde que Stella se ha ido a estudiar a la Universidad a Nueva York y ha abandonado su residencia familiar en Los Ángeles.

Entre algunas de las actividades que han compartido madre e hija estos días hemos visto a través de las redes sociales que han disfrutado de una puesta de sol, confesiones de chicas, paseos en todoterreno y muchas risas y grandes momentos.

La cabaña se puso en venta en junio de 2015, a la cifra desorbitada de 8,9 millones de dólares, aunque por las escasas ofertas recibidas parece que la intención de venderla se quedó ahí. La residencia no repara en ningún tipo de lujo, cuenta con su propia pista de esquí, siete baños e incluso una residencia para invitados.