La ?chica mala? de Hollywood vuelve a dar que hablar y es que no puede estarse quieta. Lindsay Lohan parece haberle cogido gustillo a eso de ser una rebelde sin causa, y es que ahora, añade una mancha más a su expediente al haber sido acusada de robo en una joyería de lujo.

Según parece, hay unas fotografías y un video en donde se aprecia claramente cómo la actriz se llevaba un collar valorado en 5000 dólares. Vaya, que la chica no se conforma con una tontería... ¡ya que roba, roba bien!

Además, también se le acusa de haber agredido a un trabajador del centro de desintoxicación del que salió hace poco más de un mes tras haber pasado 90 días ingresada. A día de hoy está en libertad condicional por conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas en 2007. Vamos, ¡que la niña es toda una joyita!