Esta semana la encargada de conducir el programa 'Saturday Night Live' ha sido Kristen Stewart quien en su discurso inicial decidió que era el momento perfecto para contestar al nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien hace unos años le declaró la guerra públicamente tras romper con Robert Pattinson.

"Estoy un poco nerviosa por estar aquí esta noche, porque sé que el presidente probablemente me esté viendo y no creo que le guste mucho", comenzaba diciendo.

"Aquí está la prueba de cómo lo sé: hace cuatro años estuve saliendo con un chico llamado Rob. Robert y yo rompimos y luego volvimos, y por algún motivo eso hizo que Donald Trump se volviese loco", continuaba.

"Bueno, para ser honesta, no creo que Donald Trump me odie. Simplemente creo que estaba enamorado de mi novio", sentenciaba.

Pero la cosa no terminó allí y es que la intérprete de Crepúsculo decidió salir oficialmente del armario para terminar su discurso y demostrar así su antipatía hacia Trump: "Sí, es una locura, ¿verdad? El presidente no es precisamente un gran fan mío, pero eso está muy bien; y Donald, si no te gustaba entonces probablemente no te guste ahora, porque estoy presentando Saturday Night Live y soy muy gay, tío".