La actriz Kristen Bell, mundialmente conocida por la serie 'Verónica Mars' o por poner voz al personaje de Anna en 'Frozen', ha concedido una entrevista al programa 'Off Camera' con Sam Jones donde ha confesado varios episodios de su vida muy difíciles.

Así, la intérprete ha reconocido ser una persona muy dependiente a la que le afecta mucho no gustar a la gente: "Soy extremadamente dependiente. Me destroza por dentro el hecho de creer que no le gusto a la gente. Esa es la razón por la que soy tan amable e intento compensar ese hecho con estar animada todo el tiempo porque es algo que realmente me hace daño, el no ser gustada. Sé que eso no es muy saludable y me enfrento a ello todo el tiempo".

Kristen fue diagnosticada con ansiedad y depresión cuando era pequeña fruto de un desequilibrio de serotonina en su genética, algo que también sufren su madre y su abuela: "Mi madre era una enfermera que se tuvo que autodiagnosticar mientras iba sintiendo los síntomas con 18 años ya que era susceptible a tener desequilibrios de serotonina", comenta. Así, su madre le dijo cuando era joven: "Si tú empiezas a sentir que se están torciéndose las cosas a tu alrededor y sientes que estás paralizada por el miedo', tienes que actuar", recordó Kristen Bell parafraseando a su madre.

Bell también reveló que estaba recibiendo la ayuda de un psicólogo siempre que ella lo necesita: "Me dieron una receta cuando yo era joven, y todavía hoy la sigo llevando a cabo, no tengo ninguna vergüenza, porque mi madre ya me había avisado 'si comienzas a sentirte de esa manera acude al médico'", la actriz concluyó diciendo que nadie debe de tener vergüenza si necesita ayuda.