Kim Kardashian ha recordado el robo que sufrió en París en el programa de Ellen DeGeneres, donde habló abiertamente sobre el suceso y los ocho minutos más horrible de su vida donde estuvo a punto de morir.

Según ha dicho Kim, se siente agradecida ya que podría haber sido peor y solo se llevaron un suculento botín de joyas valoradas en más de 9 millones de euros en el que se incluía su anillo de compromiso.

Ha reconocido que no valora de igual manera los bienes materiales y señala que se considera una "persona completamente distinta". "No quiero empezar a llorar, pero sé que estaba destinada a que me pasara. Siento que soy una persona distinta. No quiero llorar más", dijo emocionada. También aseguró que ahora sus dos hijos pueden ver una mejor versión de ella misma.

La estadounidense se ha tomado el suceso como una gran lección de vida. "Siento que las cosas pasan en tu vida para enseñarte cosas", dijo. A partir de entonces intenta ser más cauta y no presumir de su riqueza en las redes sociales."Por supuesto, cuando te comprometes vas a mostrar tu anillo, si consigues un coche -no importa el que sea- te sientes muy orgulloso y puedes mostrarlo en las redes sociales. No estoy aquí para mostrarme como antes. Ya no soy quien era", afirmó.

La más famosa del clan Kardashian también admitió que tiene miedo de sufrir un robo como este y que no se siente cómoda luciendo joyas. Y es que tras el suceso, Kim ha tenido más en cuenta la importancia de la seguridad y necesita la presencia de varios guardaespaldas para poder dormir por la noche.