Kim Kardashian es una mujer fuerte y emprendedora, y acaba de demostrar que no le tiembla el pulso ante nadie. Así, tal y como puede verse en el último capítulo de 'Keeping Up With Kardashians', cuando Kanye West se atreve a protestar ante lo atrevido de su vestido para la gala del Met, con el que sin duda sufrió de lo lindo y llegó incluso a asegurar que era el vestido más doloroso que había llevado, la celebritiy no duda en plantarle cara.

"Siento que acabo de completar una transición en la que he pasado de ser un rapero que mira a todas las mujeres a ser un hombre que mira a su mujer y se pregunta por qué necesita ella ir enseñando su cuerpo de esa manera a todo el mundo", comienza afirmando el rapero. "Antes no me daba cuenta de lo mucho que eso afectaba a mi alma y a mi espíritu como hombre casado y como padre de cuatro hijos. Para mí, el corsé es ropa interior. ¿Para quién es sexy una prenda así?".

Y ante un comentario tan machista, Kim supo ponerle en su sitio y dejarle muy claro que él no es quien para decirle cómo vestirse."Tú me ayudaste desde el principio a construir esta imagen de persona sexy y segura de sí misma. Y solo porque ahora mismo estés en un viaje espiritual que te está transformando como persona no significa que yo tenga que estar en el mismo lugar contigo".

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