Después de tanto esperar, Kim Kardashian y Kanye West ya son marido y mujer. Florencia ha sido testigo de una de las bodas más esperadas del año que ha estado rodeada de secretismos hasta el mismo día del enlace.

Como era de esperar, la pareja no escatimó en gastos y es por eso que durante la boda se cuidaron todo tipo de detalles.

La fortaleza florentina de Belvedere fue testigo de cómo Kim y Kanye se daban el esperadísimo ‘si quiero’ rodeados de una enorme pared de rosas blancas, lujosos detalles y actuaciones en directo como la de Lana del Rey o la del tenor italiano Andrea Bocelli.

La novia finalmente escogió un diseño de Givenchy para el enlace, un vestido de sirena con encaje transparente y espalda descubierta. Kanye también llevó un traje de la misma firma, incluso la pequeña North West también lució un vestido del diseñador.

Aunque Beyoncé y Jay Z fueron una de las grandes ausencias, Steve McQueen, los raperos Big Sean y Tyga y las modelos Chrissy Teigen, Allie Rizzo y Brittny Gastineau no faltaron a la cita.