No solo Harry Styles ha mostrado estos días su vena más familiar y sobreprotectora, sino que Kim Kardashian ha seguido sus pasos. Fuentes cercanas a la socialité han confirmado que a la mujer de Kanye West no le hace ninguna gracia que la más pequeña de sus hermanas, Kylie Jenner, se desnude en la portada de la revista Playboy.

"Kylie siente que fotografiándose y descubriéndose para la portada de Playboy es la mejor manera de solidificar su imagen como la más sexy del clan Kardashian/Jenner. Desde que ha cumplido los 18 sería para ella como una fiesta de puesta de largo. Ella quiere formar parte del control creativo del proyecto, además de tener ya en mente un fotógrafo para la sesión. Kim odia la idea, pero Kylie piensa que ella está siendo muy sobreprotectora y un poco celosa. El hecho de que Kim diga que no solo hace que ella quiera hacerlo más", ha confesado una fuente cercana a la familia al portal HollywoodLife.

Se desconocen los motivos de Kardashian para oponerse al deseo de su hermana, aunque todo apunta a que no quiere que la más pequeña de la familia se convierta en un icono sexual con su desnudo. Al que parece que esta idea no le desagrada nada es a Tyga, el novio de Kylie, quien está encantado con la idea de ver a su chica en la portada de una revista.