El fin de semana da mucho de sí: cañas y tapas, copas en los garitos, un vinito en la cena… ¡Cuando llega el lunes bien que nos acordamos de la temida resaca! Pero hay mucha gente que no bebe una gota de alcohol, entre ellos, algunas de nuestras celebrities.

Así, por ejemplo, Kim Kardashian aseguró que nunca bebía alcohol, aunque luego matizó que casi nunca, seguramente porque muy de vez en cuando lo prueba entre tanto acontecimiento social. Otra celebrity que tampoco se lleva una copa a los labios es Adele, sobre todo después de que en su día la liara, y mucho, por escribir borracha en su Twitter personal.

Bradley Cooper fue consciente de que no tenía que seguir bebiendo si quería retomar las riendas de su vida, una sabia decisión por la que también optaron otros actores como Colin Farrell, Joe Manganiello o Ewan McGregor.

Hay otros rostros conocidos que nisiquiera lo han probado, como es el caso de Jennifer Lopez, que considera que el alcohol estropea mucho la piel, Blake Lively, que no siente ningún deseo de consumirlo, o Tyra Banks, que también ha dejado claro que no ha probado ni el alcohol ni ningún otro tipo de droga.